Pocos hombres han dejado una marca tan particular, por la mera fuerza de su personalidad, en la actividad universal que es el fútbol, como Henry Delaunay, el primer Secretario General de la UEFA y el pionero en la creación del Campeonato de Europa de la UEFA.

Experto
Nacido en París el 19 de noviembre de 1883, Delaunay fue elegido en 1906, a los 23 años, como secretario general del recién fundado Comité Interfederal francés, que se convirtió en la Federación Francesa de Fútbol (FFF) en 1919. Delaunay era un experto indiscutible en fútbol. Fue árbitro y comenzó su carrera internacional en 1920, cuando la FIFA le pidió que se sentara en su nuevo comité consultivo de las Reglas del Juego.

Impacto global
En 1924, cuando la FIFA ocupó su lugar en la Junta Internacional, guardián de las Reglas del Juego, Delaunay fue rápidamente elegido como uno de los dos delegados, y fue él quien, desde 1930, compiló la primera serie de decisiones acerca de la interpretación de las leyes. El papel crucial desempeñado por Henri Delaunay en la creación de la Copa Mundial no es muy conocido.

Una competición abierta
En el Congreso de la FIFA que se celebró en Ámsterdam en 1928, bajo la presidencia de Jules Rimet, Dalaunay defendió ante la organización la creación de una competición que aglutinara a todos de los equipos de las asociaciones nacionales federadas. En 1927, presentó una propuesta a la FIFA, junto al oficial austriaco Hugo Meisl, para la creación de un Campeonato de Europa, que se celebraría conjuntamente con la Copa Mundial, lo que supondría “una competición de clasificación cada dos años”.

Rol europeo
Para Delaunay, quien jugó un papel fundamental en la fundación de la Unión Europea del Fútbol, el Campeonato de Europa de la UEFA fue crucial para el máximo organismo del fútbol europeo, como lo fue la Copa del Mundo para la FIFA. La idea, que nació tras la asamblea de Basilea en 1954, era fomentar una competición abierta a todas las federaciones europeas. A un comité de tres miembros se le encomendó la tarea de examinar el proyecto. La competición no podría tener un número infinito de partidos. Tampoco podía perjudicar a la Copa del Mundo de la FIFA y los participantes no siempre tendrían que competir en un mismo grupo.

Asociación duradera
Desafortunadamente, debido a una enfermedad, Delaunay no pudo defender estos argumentos. Falleció la noche del 9 al 10 de noviembre de 1955. No vio el nacimiento de la competición tres años más tarde. Es acertado y oportuno, que la competición, que ha triunfado a lo largo de los años, en honor a su máximo defensor lleve su nombre como acompañamiento.